lunes, abril 1

Lista de 7 tipos de Agricultura en Puerto Rico


Sembrar es bien sencillo, a veces los pajaritos y otros animales lo hacen sin saberlo, hasta el 
viento y el agua siembra, se pone una semilla, se da una plantita y como acto de magia crece la 
comida.  Años atrás conseguir vegetales frescos y locales en Puerto Rico era fácil, el jíbaro 
campesino llevaba su producto a la plaza del mercado, o a el revendón, a la feria de temporada del 
pueblo, inclusive muchos individuos. En el presente los vegetales frescos y locales se consiguen
mayormente en mercados de agricultores, entregas caseras y en algunos mercados y revendones
aunque hoy dia compiten con muchos productos de otros países. Mientras más fresco el producto 
mejor y si es local también tiene mucho valor, pero en general la diferencia entre productos es 
marcada por la procedencia de los insumos o recursos que se utilizan para producirlos y el estilo 
implementado por quienes siembran. Mucho se habla de productos con o sin químicos, pero la verdad
hay muchas tendencias dentro de la agricultura que al consumirlos podemos beneficiarnos o por el 
contrario vernos afectados.  Existen muchos sistemas productivos en el mundo de la agricultura 
cada uno con sus características, aquí algunos de ellos:

  1. Agroecológico- más que una forma de cultivo, es una corriente de vida que integra la 
    agricultura ecológica con la socio-economía. La Agroecología es la ciencia que ofrece las 
    bases para la agricultura sostenible, y fomenta el balance con el medio ambiente. Aboga por
    favorecer la venta directa entre consumidor y productor; y en una política de precios más
    beneficiosa para éste. Trata de eliminar al resto de intermediarios que participan en el proceso, 
    se contempla la agricultura como una cuestión de segiridad alimentaria y aspecto social y 
    cultural y no como solo un negocio.
  2. Biodinámica- la idea fundamental de esta rama se basa en la influencia que ejerce el Cosmos
     (la Luna, los planetas y las estrellas) sobre los seres vivos. Se diseña un calendario anual en 
    el que se recogen qué días son favorables para determinadas tareas, según el tipo de planta, 
    basándose en el movimiento de los astros.  El uso del sello tiene un costo para el agricultor. 
    Abonos verdes, cuarzo y rotación de cultivos son utilizados.
  3. Convencional-  este tipo de agricultura mayormente enfocada en la cantidad, es altamente
    industrializada, predominan el uso de semilla genéticamente alterada y el monocultivo. Tiene 
    un bajo costo en el mercado ya que parte del costo de producción es subsidiado por el 
    gobierno, los productos pueden contener un alto contenido de químicos cancerígenos y nocivos 
    para la salud del consumidor, el productor y el medio ambiente.  Utiliza glifosato como herbicida,
    altas cantidades de fertilizantes inorgánicos.
  4. Jíbaro- sistema tradicional puertorriqueño influenciado por diferentes culturas, utiliza los ciclos 
    Lunares y las temporadas para sembrar y cosechar, es común el uso de bueyes y la azada 
    para arar la tierra, y la construcción de terrazas y montones de tierra para la siembra.  Este es 
    un sistema agrícola que pasa entre familias, comunidades y generaciones y de subsistencia. 
    Enmiendas principales composta, estiércol y cal, y se fomenta el uso de semillas locales y 
    ancestrales.
  5. Orgánico (ecológico o biológico)- sus productos cumplen con reglamentos específicos, su 
    uso está regulado por agencia gubernamentales o privadas dependiendo el país.  El uso del 
    sello para el producto tiene un costo para el agricultor, y no permite el uso de OGM y solo 
    permite la utilización de agroquímicos autorizados (listado OMRI para USDA).  En los últimos 
    años este sistema a sido altamente industrializado. Pesticidas principales bacterias, aceites 
    botánicos y jabones. Abonos derivados de animales, algas y minerales.
  6. Permacultura- esta corriente se sustenta en la observación de la naturaleza y en la alineación
    con ella para la creación de un sistema de principios de diseño agrícola y social, político y 
    económico. Su planteamiento es el ahorro de trabajo y de energía para intentar ser lo más 
    autosuficiente posible. Todo lo que se utilice debe ser reciclado o reutilizado. Fomenta el cultivo 
    intercalado, energías no fósiles y la integración de la vivienda como parte de la finca. 
  7. Natural- Filosofía práctica, su esencia se basa en el cultivo natural de la tierra. Sus principios 
    de trabajo se fundamentan en: no arar; no usar abonos ni fertilizantes; tampoco hay que 
    eliminar las malas hierbas ni usar pesticidas; no podar; y sembrar mediante bolas de arcilla. 
    Fomenta y preserva el hábitat que convive en armonía “Humano-Naturaleza”. En trabajo se 
    fundamentan en: no arar; no usar abonos ni fertilizantes; tampoco hay que eliminar las malas 
    hierbas ni usar pesticidas; no podar; y sembrar mediante bolas de arcilla. Fomenta y preserva 
    el hábitat que convive en armonía “Humano-Naturaleza”. 



     

miércoles, junio 18

Lo Bueno, lo Malo y lo Bonito del Café







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La cafeína es beneficiosa para la salud, según Claudia Arias. Esta especialista en nutrición cita estudios científicos recientemente publicados sobre el consumo moderado de cafeína (componente esencial del café).

El primer estudio científico (Nutrition Reviews, 2009) señala que las personas que consumen una cantidad moderada de cafeína experimentan mejoras en su función cognitiva. El segundo estudio (Neurology, 2007) concluye que la cafeína ayuda a mantener mejor las habilidades intelectuales y la memoria en las personas mayores.
 
El estudio más reciente fue realizado por el Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU. y publicado en mayo de 2012. Esta investigación descubrió que beber café disminuye el riesgo de muerte. El estudio se hizo con 400 000 personas de 50 a 71 años. El consumo de café se relaciona con menos muertes por enfermedades cardiovasculares, respiratorias, accidentes cerebro vasculares, diabetes, infecciones, lesiones y accidentes.
 
Para quienes cuentan calorías en su dieta diaria, Mae Moreno (nutricionista de Assistec en Quito) explica: “No hay alimentos buenos o malos, solo dietas mal balanceadas. Las diferencias nutricionales del café en leche, con azúcar o sin azúcar, se encuentran fundamentalmente en el contenido calórico de cada ingrediente adicionado. El café sin azúcar y sin leche tiene menos calorías, aproximadamente 2- 5 calorías. Si al café le agregamos azúcar y además lo pintamos con leche, las calorías aumentan: aproximadamente 50-60 calorías. Y si el café con azúcar es totalmente en leche, el contenido calórico aumenta: 150-200 calorías, dependiendo si la leche es descremada, semidescremada o entera”.
 
Lo esencial en el consumo de café es la moderación. Eso afirma el gastroenterólogo Hernán Valladares: “El café no hace daño, a menos que se tome en exceso. El secreto está en el equilibrio. El consumo moderado de cafeína es la contenida en tres tazas de café. Además, el café es un estimulante, por eso no se debe exagerar su consumo. Si hay gastritis o úlcera, hay que tomar más moderadamente y siempre acudir al gastroenterólogo, para llevar un control”.
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Fuente: Policyexpert y The Oatmeal; Infografía:EL COMERCIO, Quito, Ecuador

martes, junio 17

Los 10 más Peligrosos para la Salud

                      

Hoy en día el nombre de Monsanto se asocia principalmente con los OGM (organismo genéticamente modificado), pero un vistazo a la historia de la compañía muestra que su trabajo siempre estuvo conectado con esferas muy diferentes. Los efectos de este trabajo siguen sintiéndose en todo el mundo y en algunos casos la ciencia ya probó que tienen consecuencias extremadamente dañinas para el medio ambiente y para la salud humana.
1. Sacarina
En 1901 John Francisco Queeny fundó la compañía Monsanto Chemical Works en St. Louis, Missouri, para producir sustitutos del azúcar para la Coca Cola. A principios de los 70 varios estudios, incluido un estudio del Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU., revelaron que la sacarina provoca cáncer en ratas y otros mamíferos.
2. PCB (bifenilos policlorados)
En la década de los 20 del siglo pasado Monsanto empezó a producir los bifenilos policlorados, un elemento de líquido refrigerante para transformadores eléctricos, condensadores y motores eléctricos. Medio siglo después, la Agencia de Protección del Medio Ambiente de EE.UU. presentó pruebas de que los PCB producen cáncer tanto en animales, como en los humanos. En 1979 el Congreso de EE.UU. prohibió su producción. El Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes prohibió los PCB a nivel mundial en 2001. En 2003, Monsanto pagó más de 600 millones de dólares a los residentes de Anniston (Alabama) donde se ubicó la producción de estos químicos, quienes sufrieron graves problemas de salud, como cáncer, enfermedades del hígado y enfermedades neurológicas. Según investigaciones realizadas en EE.UU. en 2011, este químico sigue apareciendo en la sangre de las mujeres embarazadas, mientras que otros estudios deducen un vínculo entre PCB y autismo.
3. Poliestireno
En 1941 Monsanto se enfocó en el plástico y el poliestireno sintético para empaquetar los alimentos. En los 80 la Agencia de Protección del Medio Ambiente de EE.UU. lo situó como el quinto producto químico cuya producción genera los residuos más peligrosos, pero se sigue produciendo.
4. Armas nucleares y bomba atómica
En 1936 Monsanto adquirió Thomas & Hochwalt Laboratories en Ohio y lo convirtió en su Departamento Central de Investigación. Entre los años 1943 y 1945 este departamento coordinó sus esfuerzos con el Comité de Investigación de la Defensa Nacional de EE.UU. y se dedicó a la purificación y producción de plutonio, y a refinar las sustancias químicas que se usan como detonantes para armas nucleares.
5. DDT (Dicloro Difenil Tricloroetano)
En 1944, Monsanto fue uno de los primeros fabricantes del insecticida DDT, destinado a combatir los mosquitos transmisores de la malaria. Fue utilizado con intensidad como insecticida en agricultura. A pesar de décadas de propaganda por parte de Monsanto, que insistió en que el DDT era seguro, finalmente sus efectos carcinógenos fueron confirmados y en 1972 el DDT fue prohibido en todo el territorio de EE.UU. Hoy en día se sabe que causa infertilidad y fallos en el desarrollo de los embriones.
6. Doixina
En 1945 Monsanto empezó a promover el uso de los pesticidas químicos en agricultura y fabricó el herbicida 2,4,5-T, uno de los precursores del agente naranja que contiene dioxina. Las dioxinas se acumulan en la cadena alimentaria, principalmente en el tejido adiposo de los animales. Tienen elevada toxicidad y pueden provocar problemas de reproducción y desarrollo, afectar al sistema inmunitario, interferir en las hormonas y, de ese modo, causar cáncer.
7. Agente naranja
En los años 60 Monsanto era uno de los fabricantes del agente naranja, utilizado como arma química en la guerra de Vietnam. Como resultado del uso del agente naranja alrededor de 400.000 personas fueron asesinadas o mutiladas, 500.000 niños nacieron con defectos de nacimiento y un 1 millón de personas quedaron discapacitadas o sufrieron problemas de salud, entre ellos los efectivos estadounidenses también expuestos a la sustancia durante los ataques que realizaban. Los informes internos de Monsanto muestran que la compañía estaba al tanto sobre los efectos tóxicos del agente naranja cuando lo vendió al Gobierno de EE.UU.
8. “Fertilizantes” a partir de petróleo
En 1955 Monsanto empezó con esta práctica, tras comprar una refinería petrolera. El problema es que los fertilizantes a partir de petróleo esterilizan la tierra, ya que matan también a los microorganismos beneficiosos del suelo.
9. El aspartamo
El aspartamo es un edulcorante no calórico que es de 150 a 200 veces más dulce que el azúcar. Fue descubierto en 1965 por la multinacional farmacéutica G.D. Searl. En 1985 Monsanto compró G.D. Searl y empezó a comercializar el edulcorante bajo la marca comercial de NutraSweet. En 2000 vendió la marca. NutraSweet se postula como el elemento que está presente en 5.000 tipos de productos y es consumido por 250 millones de personas en todo el mundo. Es declarado seguro para consumo humano por más de 90 países. En febrero de 1994 el Departamento de Salud y Servicios Sociales de EE.UU. publicó la lista de los 94 efectos adversarios que la sustancia puede tener para la salud humana. En 2012, basándose en los datos del Instituto Ramazzini (Italia) que lograron probar los efectos carcinógenos de NutraSweet en ratas, la Comisión Europea solicitó comenzar un nuevo proceso de reevaluación de este compuesto.
10. Hormona de crecimiento bovino
La somatotropina bovina recombinante (rBGH) -también hormona de Crecimiento Bovino- es una hormona modificada genéticamente por Monsanto que se inyecta en las vacas lecheras para aumentar la producción de leche. Según varias investigaciones, sobre todo europeas, existe un vínculo entre la leche rBGH y el cáncer de mama, cáncer de colon y cáncer de próstata en seres humanos. Se destaca que el producto causa los efectos más graves en los niños por dos simples razones: toman más leche que los adultos y tienen menor masa corporal que puede procesar los contaminantes de la leche. La hormona está prohibida en Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Japón, Israel, la UE y Argentina.

(Tomado de RT en: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/105771-eeuu-transgenicos-monsanto-peligrosos-salud)

miércoles, junio 4

La Basura de Dios



A principios de siglo, el científico inglés Cyril Burt propuso eliminar a los pobres muy pobres "impidiendo la propagación de su especie". Al fin del siglo, el Pentágono anuncia la renovación de sus arsenales, adaptados a las guerras del futuro, que tendrán por objetivos los motines callejeros y los saqueos; y en algunas ciudades latinoamericanas, como Santiago de Chile, ya hay cámaras de televisión vigilando las calles.

 

El sistema está en guerra con los pobres que fabrica, y a los pobres más pobres los trata como si fueran basura tóxica. Pero el Sur no puede exportar al Norte estos residuos peligrosos, que se multiplican cada día. No hay manera de "impedir la propagación de su especie", aunque, según el arzobispado de San Pablo, cinco niños caen asesinados cada día en las calles de las ciudades brasileñas, y, según la organización Justicia y Paz, son niños buena parte de los 40 desechables que cada mes caen asesinados en las calles de las ciudades colombianas.

 

Tampoco se puede mantenerlos escondidos, aunque los desechables no existen en la realidad oficial: la población marginal que más ha crecido en Buenos Aires se llama Ciudad Oculta y se llaman ciudades perdidas los barrios de lata y cartón que brotan en los barrancos y basurales de los suburbios de la ciudad de México.


No hace mucho, los desechables colombianos emergieron de debajo de las piedras y se juntaron para gritar. La manifestación estalló cuando se supo que los escuadrones parapoliciales, los "grupos de limpieza social", mataban indigentes para venderlos a los estudiantes que aprenden anatomía en la Universidad Libre de Barranquilla.

Y entonces Buenaventura Vidal, contador de cuentos, les contó la verdadera historia de la Creación. Ante los vomitados del sistema, Buenaventura contó que a Dios le sobraban pedacitos de todo lo que creaba. Mientras nacían de su mano el Sol y la Luna, el tiempo, el mundo, los mares y las selvas, Dios iba arrojando al abismo los desechos que le sobraban. Pero Dios, distraído, se había olvidado de la mujer y del hombre, que esperaban allá en el fondo del abismo, queriendo existir. Y ante los hijos de la basura, Buenaventura contó que la mujer y el hombre no habían tenido más remedio que hacerse a sí mismos, y se habían creado con aquellas sobras de Dios. Y por eso nosotros, nacidos de la basura, tenemos todos algo de día y algo de noche, y somos un poco tierra y un poco agua y un poco viento. 


Eduardo Galeano es escritor uruguayo.


viernes, mayo 30

¿Que Hacer con los Tomates Verdes?

Tomates Curtidos o Pickles

Una delicia de origen ruso y una buena manera de preservar la cosecha.
El método es bastante sencillo y la receta no requiere mas que agua, sal y condimentos. Lo que si requiere experiencia es la paciencia y el monitoreo del curtido. 
Para empezar necesitaras tomates verdes, sal, ajo y semillas de cilantro. La cantidad de sal y agua dependerá de la cantidad de tomates y de la capacidad del envase que utilices. Es siempre recomendado utilizar envases de cristal, pero el plástico tipo "food-grade". En general se puede preparar el agua de ante mano, solo pon suficiente sal al agua hasta que puedas hacer flotar un huevo. Una medida bastante standard es 2 cucharadas de sal por taza de agua. Para continuar con la receta solo se ponen los condimentos en el fondo, pon los tomates de manera que no se salgan del agua o floten
Por ultimo cubra el envase y revise y mueva a diario, cosa que se asegure que todo este bajo el liquido. El proceso de fermentación durara alrededor de 1-4 semanas dependiendo la temperatura y la calidad de los tomates. Por ultimo puedes guardar el liquido restante y reutilizar como base para futuras fermentaciones, lo puedes tomar o utilizar como vinagre. 

     ¿Cualquier duda escribe abajo?!

viernes, mayo 23

Exitosa Campaña Boricua


Son cada vez más las voces que se unen a el reclamo al derecho de saber lo que comemos y cada se oye mejor esa voz porque suena más unánime. Con el apoyo de Celebridades, Políticos y demas figuras de los medios del pais la campaña Etiquetalo a sido todo un exito! 
Ya muchos paises y estados pasaron la ley de etqietado de productos con contenido de OMG. Informate y apoya esta causa que busca el uso de una etiqueta en los productos que utilizan productos geneticamente alterados. 

Accede a la campaña aqui:

martes, mayo 20

¿Comida Orgánica Para Algunos?

   En Puerto Rico se puede encontrar de todo desde carnes, huevos, quesos, panes, vegetales y hasta arroz. En la isla se produce de todo desde hace mucho y se seguirá, solo que no es para todo el mundo. La triste realidad de la producción local es que solo la pueden costear los ricos, para el resto de las clases toca el 20% de productos locales mayormente café, leche y sofrito y productos de tercera calidad. Es una triste realidad, pero por ejemplo los mismos productores, empleados y los vecinos de muchas de las fincas de donde proviene los productos de buena calidad no pueden probar la producción, no son consumidores de estos productos que han visto nacer. Es tiempo que se hable de producción y de calidad pero también de accesibilidad. La realidad es que hoy son muchos los que no pueden costear para si mismos y su familia productos de calidad, bebidas sin saborizantes artificiales y comidas nutritivas frescas y orgánicas. Con los precios del mercado "no es sorprendente que las compras de de alimentos orgánicos tienden a inclinarse hacia el soperte de personas con mayores ingresos...$100 mil al año o más" (Destrempe, A.)
Una de las soluciones cada vez más accesible, es una huerta casera o un huerto comunitario.  Ya que para la clase media en muchos casos dueños de casa y pertenecientes a comunidades urbanas, complejos de apartamentos con acceso a parques, patios y espacios comunes, los huertos urbanos son una gran alternativa para sufragar el consumo de calidad, fresco y orgánico de estas familias.  Para muchos de estos que trabajan, pagan sus impuestos y forman parte del lado honesto, trabajador y esforzado de la sociedad no existen muchas alternativas, no pueden costear los productos y no pueden optar por planes de ayudas para obtenerlos. Hoy más que nunca exige respeto, el acceso a alimentos de calidad no debería ser un lujo sino un derecho.

miércoles, mayo 14

Videos Pro-Ambientales

http://agroinfopr.blogspot.com/2014/05/videos-pro-ambientales.html
 

La Historia de la Agricultura y la Ecología Verde

De la Organizacion Farming First-
El futuro de nuestro mundo depende de abordar ahora los desafíos globales.
Necesitamos crear medios de vida sostenibles, alimentar una población creciente y salvaguardar el medio ambiente. Necesitamos hacer mas verde nuestras economias.

Abuela Grillo

De Denis Chapon-
Corto animado producido en The Animation Workshop en Viborg, Dinamarca, por The Animation Workshop, Nicobis, Escorzo, y la Comunidad de Animadores Bolivianos, el cual tiene el apoyo del Gobierno de Dinamarca.
Animado por 8 animadores bolivianos, dirigido por un francès, musica por la ambasadora de bolivia en Francia, composida por un otro francès, un proyecto danès, ajuda de produccion por un mexicano y una allemana. Adaptado de un mito ayoreo.

El Hombre

De Steve Cutts
Corto sobre la relación del hombre con el mundo natural.

domingo, mayo 11

Apuntes de Economía Ecológica




por MARÍA GARCÍA TERUEL
BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2767
DEL 28 DE ABRIL AL 4 DE MAYO DE 2003
 
En este artículo se van a exponer los principales fundamentos de la economía ecológica, sus orígenes, sus principales exponentes y los principales temas de estudio. Quedarán muchos temas y autores por citar, ya que dicha disciplina se ocupa del funcionamiento de los procesos naturales y económicos y de la interacción del hombre y la naturaleza y esto implica un amplísimo espectro de estudio. 

Palabras clave: ecología, ecosistemas, economía del medio ambiene, ecodesarrollo. 
«... quizás antes de lo que podría pensarse, el hombre tendrá que volver a plantearse orientar su tecnología en sentido opuesto al actual, obteniendo gasolina a partir de cereales. De modo distinto al pasado, el hombre tendrá que volver a la idea de que su existencia es un don gratuito del Sol».
Nicholas Georgescu-Roegen

1. ¿Qué es la economía ecológica?
La economía ecológica es una disciplina que acepta como punto de partida que el sistema económico es un sistema abierto que se interrelaciona con los ecosistemas y con los sistemas sociales, influyéndose mutuamente.
Existen discusiones metodológicas de carácter científico, en las que no vamos a entrar en profundidad, sobre si la economía ecológica supone un nuevo paradigma, un nuevo enfoque o, simple- mente, una respuesta lógica de la ciencia económica a la amenaza sobre la supervivencia del ser humano, provocada, entre otras causas, por la separación del proceso productivo de su base natural.
Las dos principales vertientes, que resultan en muchos casos complementarias, son las que defienden dicha disciplina como:
— Un proyecto de investigación, en continuo cambio.
— Un sistema diferente de conocimiento que supone una ruptura con el paradigma científico predominante.
En el Cuadro 1 se recogen las principales diferencias entre el paradigma dominante y el paradigma alternativo que sería la base para el desa- rrollo de la economía ecológica.
Las nuevas premisas exigen pensar en términos interdisciplinares, lo que supone un reto intelectual así como un reto a los intereses académicos establecidos (Daly, H.E., 1989).
Aristóteles ya realizó una separación entre oikonomía y crematística. Estas difieren básicamente en 3 aspectos: la oikonomia adopta predominantemente la visión de largo plazo, considera los costes y los beneficios de toda la comunidad y se centra en el valor de uso concreto y la acumulación limitada que de allí deriva, antes que en un valor de cambio.
Se podría usar esta distinción para explicar la actual separación entre ecología humana y ciencia económica: entre el estudio de los flujos de mate- ria y energía en los ecosistemas en los que vive el ser humano y el estudio de las transacciones mercantiles. La economía ecológica critica el imperio de la crematística sobre dos aspectos esenciales: el tratamiento de los recursos energéticos y los materiales agotables, y la falta de consideración por el medio ambiente. 
CUADRO 1
PREMISAS DOMINANTES Y ALTERNATIVAS
Dominantes
Alternativas
Atomismo: Los sistemas consisten en partes que no cambian y son simplemente la suma de esas partes.
Mecanicismo: Las relaciones que existen entre las partes son fijas, los sistemas se mueven suavemente de un equilibrio a otro y los cambios son reversibles.
Universalismo: Los fenómenos complejos y diversos son el resultado de leyes universales que son pocas en número e invariables a lo largo del tiempo y del espacio.
Contextualismo: Los fenómenos dependen de un amplio número de factores relacionados con el tiempo y el lugar. Fenómenos similares pueden ocurrir en diferentes momentos y lugares debido a factores muy diferentes.
Monismo: Nuestras diferentes maneras de comprender los sistemas complejos se funden en un todo coherente.
Holismo: Las partes no pueden comprenderse separadas de sus todos y los todos son diferentes de las sumas de las partes.
Análisis Sistémico: Los sistemas pueden ser mecánicos, pero también pueden ser determinísticos aunque impredecibles porque son caóticos o simplemente muy discontinuos. Los sistemas también pueden ser evolucionistas.
Objetivismo: Podemos apartarnos o dejarnos influir por lo que tratamos de comprender.
Subjetivismo: Los sistemas no se pueden entender apartados de nosotros y de nuestras actividades, de nuestros valores y de cómo hemos adquirido el conocimiento y, en consecuencia, de cómo hemos actuado en el pasado sobre los sistemas.
Pluralismo: El conocimiento sobre los sistemas complejos sólo puede obtenerse mediante modelos alternativos de pensamiento que son necesariamente simplificaciones de la realidad. Los diferentes modelos son inherentemente incongruentes.
Fuente: Aguilera,F (2002).

2. Economía y naturaleza
Evolución de la economía
La historia del pensamiento económico pone de manifiesto cómo la ciencia económica se consolidó dejando de lado la realidad física y social en la que transcurre la vida de los hombres. Este alejamiento se refleja en dos aspectos básicos: la limitación del universo del sistema económico a los valores pecuniarios o de cambio y la reducción del concepto de riqueza, objeto de estudio de la economía, a una única categoría de la misma: el capital.
En el interesante libro de J. M. Naredo, La economía en evolución, se expone detalladamente el viraje de la economía hasta constituirse como una ciencia mecanicista, reduccionista y alejada de los valores morales y del contexto físico y natural.
En la antigüedad, la preocupación económica siempre iba unida a argumentos morales, y la concepción del mundo era básicamente organi- cista, es decir, se consideraba todo como una entidad biológica que no podía explicarse sepa- radamente.
Entre los siglos XVI y XVIII surgió un nuevo antropocentrismo, ligado a la confianza en el progreso, la ciencia y la razón, siendo éstos los pilares para demoler las viejas creencias y atacar las formas de autoridad que aquellas justificaban. Con la revolución científica que culminó en el siglo XVIII, cambiaron las concepciones sobre el funcionamiento del universo y sobre el papel del hombre en él, algo que repercutiría en el tratamiento de los asuntos económicos. Dicha revolución descansa sobre la aceptación de la filosofía atomista-mecanicista basada en las ideas de Descartes (método analítico-parcelario) y Newton, y en su concepción unificadora del universo que podía ser explicado por la suma de las partes, por las leyes mecánicas que, se creía, regían en el funcionamiento de todo.
En consecuencia, el conocimiento va adoptando un enfoque atomista y se centra en aislar los elementos del universo observado y estudiar sus propiedades, olvidándose del estudio de las rela- ciones entre ellos. Se da, en definitiva, una parcelización del conocimiento.
Antes de que surgiera la actual noción de lo económico, eran objeto de estudio los temas relacionados con el comercio, el funcionamiento de los precios y los tipos de interés de los préstamos, pero no, la producción de riquezas. Dicha discusión comenzó en el siglo XVI, motivada, entre otras causas, por la dificultad de explicar el origen de la crisis económica que sufría España.
La primera escuela económica que formalizó científicamente la economía fue, a juicio de la mayoría de los autores, la escuela fisiocrática, a mediados del siglo XVIII. La imagen de la economía que surge del enfoque del Tableau economique de Quesnay, es la de una actividad gober- nada por leyes naturales. Erigían a la tierra como fuente de riqueza y a la agricultura como único sector productivo. Su «modelo» tiene coherencia hoy día, si se realiza en términos energéticos, algo que no era posible en su tiempo. Sin embar- go fue su valoración monetaria de los flujos lo que pasó a la historia, considerando a Quesnay el padre de la contabilidad nacional.
También en el siglo XVIII se impusieron y se sistematizaron las ideas utilitaristas (cuyo origen también se puede encontrar en la antigua Grecia), que justificaban el afán de incrementar las rique- zas. El utilitarismo sistematizado por Bentham en sus Principios morales, justifica que la satisfacción del hombre se basa en el consumo de bienes y servicios, y que todo individuo intenta maximizar dicha satisfacción. Es decir que la felicidad y la producción ampliada son una misma cosa.
Los autores clásicos realizan un nuevo desplazamiento de la problemática a la que se enfrenta- ba la ciencia económica, ahora el centro de interés aparece desvinculado del contexto físico para entrar en la esfera de lo social, al considerar el trabajo como fuente de riqueza. Smith, Ricardo, Malthus discuten sobre la renta tierra, las fuentes de riqueza y el valor.
Ya con éstos autores se limitó el concepto de riqueza a las cosas útiles que tienen valor de cambio, por lo que se justificó la producción de valores de cambio como único modo de creación de riqueza. Los recursos naturales quedaban fuera del objeto de la economía por varios motivos. Aparentemente no eran un recurso escaso (aun- que ya se preocuparon del tema de los rendimientos decrecientes). Además en el caso de su posi- ble agotamiento, existía la fe de su sustitución por otros factores productivos gracias al progreso técnico (autores neoclásicos).
Según Naredo, el mito de la máquina creadora de riqueza se extendió hasta considerar a la natu- raleza como una máquina ya construida y por tanto gratuita.
Los autores neoclásicos realizan el acoplamiento entre los criterios de producción de riqueza y los criterios de utilidad, en una sola expresión de bienestar. Mediante la combinación de la noción de esfuerzo y escasez, los bienes entrarán a formar parte del concepto de riqueza. El término necesidad se toma en sentido psicológico más amplio, es decir, queda indeterminado, por ello también queda indeterminado el término escasez. 

Economía clásica vs. economía ecológica 

Uno de los principales motivos de insatisfacción de la ciencia económica tiene que ver con la ficción de «Homo oeconomicus», ya que des- poja la conducta humana de toda propensión cultural en su vida económica, suponiendo una con- ducta económica de carácter mecánica. Otro aspecto negativo es su incapacidad de hacer frente a la gestión razonable de los recursos naturales.
Los intentos de abordar los aspectos negativos del proceso económico en el medio o en las personas, han tenido que llevar al campo de lo valorable, apropiable e intercambiable a la naturaleza o al bienestar. Este es el caso de la Economía del Bienestar y de la Economía del Medio Ambiente.
Pigou, pionero de la Economía del Bienestar, acuñó el término de «deseconomía externa» como contrapartida al de externalidad positiva utilizada por Marshall, y reclamaba la intervención del Estado en las actividades cuyos costes sociales excedían los beneficios privados. Se topaba con el problema de valorar dicho coste de cara a impo- ner un impuesto que satisfaciera la diferencia. Coase critica el modelo de Pigou y propone resolver el conflicto empresa-sociedad o medio ambiente, por la delimitación y transparencia de los derechos de propiedad, limitando la intervención del Estado.
La economía ambiental intenta valorar los recursos y los efectos ambientales del proceso económico mediante la valoración monetaria de éstos, algo complicado teniendo en cuenta que la metodología económica se redujo, por parte de los neoclásicos, al universo de los objetos apropiables e intercambiables, características que muchos recursos naturales no cumplen. Otras limitaciones que encuentra dicha disciplina para hacer frente a los problemas del medio ambiente es la de valorar las preferencias de las generaciones futuras, así como a la hora de intentar reformar la contabilidad nacional para incluir el capital natural dentro del capital o riqueza nacional. En definitiva, la imposibilidad de valoración monetaria y de apropiación, hacen difícil incluir a la naturaleza dentro de estas metodologías.
Desde el punto de vista de la economía ecológica, tratar de extender el ámbito de lo económico al campo de los recursos naturales, exige abandonar los principios, clasificaciones y conceptos sobre los que se levanta la abstracción de sistema económico en la actualidad. Si se desea adaptar la gestión de los recursos a las características del entorno, con vistas a evitar su degradación, no cabe partir de una valoración puntual e incompleta de algunos de sus componentes, atendiendo a criterios de la subjetividad humana, sino preocuparse de analizar las características intrínsecas de ese entorno y enjuiciar el papel que desempeña cada una de sus partes en el mantenimiento de la bioesfera y de la vida humana. 

3. Fundamentosyenfoquedelaeconomía ecológica
Leyes de la termodinámica
Las nociones biofísicas básicas sobre las que se sustenta la economía ecológica surgen de una disciplina de la física, la termodinámica, que supuso una revolución científica a finales del siglo XIX.
Las principales conclusiones de esta disciplina son (Aguilera, Alcántara, 1994):
a) La materia y la energía ni se crean ni se destruyen, sólo se transforman (ley de la conservación). Esta sentencia supone la Primera Ley de la termodinámica. La principal aportación a la
economía ecológica viene de la constatación de que la generación de residuos es algo inherente a los procesos de producción y consumo.
b) La segunda Ley es la de la entropía, por la que la materia y la energía se degradan continua e irreversiblemente desde una forma disponible a otra no disponible, o de una forma ordenada a otra desordenada, independientemente de que las usemos o no.
c) La tercera noción presenta una doble vertiente. La primera es la imposibilidad de generar más residuos de los que puede tolerar la capacidad de asimilación de los ecosistemas; la segunda advierte sobre la imposibilidad de extraer de los sistemas biológicos más de lo que se puede considerar como rendimiento sostenible o renovable. Este hecho exige poner límites a la actividad humana, y por tanto a la economía, límites que surgirían de un conocimiento profundo y certero de la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas naturales.
Dicha disciplina surge con el reconocimiento de que el calor se mueve siempre por sí mismo sólo en una única dirección, desde el cuerpo más caliente hacia el más frío, es decir, es un fenóme- no que no puede reducirse a la locomoción ni explicarse, por tanto, por la mecánica (que supone todo movimiento como reversible).
La dotación natural de energía disponible se compone de dos elementos esencialmente distintos: 
1. El stock de baja entropía (o energía libre u ordenada) en la esfera terrestre.
2. El flujo de energía solar.
 

Ambos elementos están sometidos a degradación entrópica, que lenta aunque continuamente, actúa, este hecho ocurre con independencia de que está energía se utilice o no para generar trabajo mecánico. Este proceso es el que dota a estos elementos de la cualidad económica de escasez.
La termodinámica surgió a partir de una memoria elaborada en 1824 por Sadi Carnot, que estudiaba la eficiencia de las máquinas de vapor.
En 1865, R. Clausius fue ya capaz de dar a las dos primeras leyes de la termodinámica su formulación clásica: la energía del universo permanece constante, la entropía del universo se mueve en todo momento hacia un máximo, la energía puede ser libre o disponible, se puede transformar en trabajo mecánico o energía latente o disipada. Al igual que el calor, la energía libre se disipa siempre por sí misma en energía latente.
El descubrimiento de la Ley de la entropía trajo consigo el desmoronamiento del dogma mecanicista de la física clásica, que sugería que todo movimiento tiene carácter de locomoción y que, por tanto, es de doble dirección, reversible y de carácter no cualitativo. Esto implicaba la aceptación de que en la naturaleza no existían cambios irrevocables unidireccionales.
Los fundamentos biofísicos y la propia ecología muestran que el hombre no utiliza recursos de forma aislada sino ecosistemas, y que por ello, éste último debe ser la unidad de gestión apropiada. La valoración del medio ambiente y de los recursos agotables debe tener en cuenta estos procesos termodinámicos, a la hora de determinar su escasez, su utilidad y el coste de oportunidad de su uso. 

4. Principalesexponentesdelaeconomía ecológica
Los pioneros en la economía ecológica son autores dentro del campo de las ciencias sociales y naturales del siglo XIX y principios del siglo XX que se plantearon ciertos aspectos de la relación entre sistema económico y flujos de energía en la sociedad humana, una vez formuladas las leyes de la termodinámica. Los autores citados en varios de los libros utilizados para elaborar este artículo son numerosos, si bien, sólo citaremos a algunos de los más importantes.
Sergei Podolinsky (1850-1891), un médico socialista ucraniano que se encargó de estudiar la actividad humana como un sistema de conversión energética, estudiando los ratios input-output de la agricultura en términos energéticos, en la década de los 80 del siglo XIX.
Patrick Geddes (1854-1932), urbanista y pla- nificador regional, desarrolló los principios básicos de una especie de tableau économique en términos físicos y criticó la contabilidad económica porque no seguía el rastro de las pérdidas energéticas y materiales en el proceso económico ni valoraba la contaminación. También fue uno de los primeros autores que trató de interpretar la historia humana en términos de cambios en el uso de la energía.
Frederick Soddy (1877-1956), químico muy conocido. Su idea principal era que los economis- tas estaban confundiendo el capital real con el capital financiero y criticó las teorías imperantes sobre el crecimiento económico.
Algunos autores clásicos y neoclásicos tam- bién trataron el tema de los recursos o el energéti- co, aunque de una manera bastante superficial. Marshall realizó comparaciones entre la organiza- ción económica y la biología pero no estableció las relaciones entre ambos campos. Jevons publicó en 1865 La cuestión del carbón, donde llegaba a la conclusión de que «en la medida que nuestra riqueza y progreso se construyan sobre una mayor demanda de carbón no sólo será preciso que cesemos de progresar sino que estaremos obligados a iniciar un proceso de regresión».
Nicholas Georgescu-Roegen (1906-1994) y su libro clave: La Ley de la entropía y el proceso económico (1971).
Este profesor americano de origen rumano, matemático y economista, fue uno de los primeros autores que propuso, desde dentro de la profesión, trascender el universo del valor en el que la economía se ha desenvuelto desde Adam Smith, para ampliar su objeto de estudio, abriéndolo hacia otros campos de conocimiento y muy particularmente, hacia esa economía física que es la termodinámica. Reformuló el núcleo duro de la economía, matemático y pretendidamente cuantitativo, proponiendo un auténtico cambio de paradigma. No sólo arremetió contra la función de utilidad sino también contra la función de producción.
El objeto de su libro más conocido es precisa- mente fundamentar la idea de que el estudio del proceso económico debe estar ligado a la Ley de la entropía, lo que le conduce a tratar mucho aspectos fuera del campo de la economía convencional.
Roegen se distingue de otros autores en que subraya el carácter irreversible del proceso entró- pico, es decir, sea cuál sea nuestra actuación, la energía se degrada. Esta sería la cuarta ley de la termodinámica: hagamos lo que hagamos dará como resultado un déficit de materia-energía. Es más, la presencia de la vida da lugar a que la entropía aumente más rápidamente de que lo haría en otra situación. Estas últimas afirmaciones le llevarían a ser un defensor de la energía solar como mejor fuente de energía para la actividad humana, ya que ésta representa el único flujo entrante de energía en la tierra.
Roegen emplea la explicación del físico Alfred J. Lotka sobre la diferencia entre el ser humano y otros seres vivos, en el hecho de que el hombre usa instrumentos endosomáticos desde su naci- miento, pero en el proceso económico utiliza instrumentos exomáticos. Este esquema le vale para explicar por qué únicamente la especie humana está sometida a un conflicto social irreductible (en Aguilera y Alcántara, páginas 315-318).
Puesto que el proceso económico consiste materialmente en una transformación de baja en alta entropía, es decir, en desechos, y dado que esa transformación es irreversible, los recursos naturales han de formar parte de la noción de valor. Todo uso de recursos naturales para satisfa- cer necesidades no vitales lleva consigo una menor cantidad de vida en el futuro. Es la termo- dinámica la que explica por qué las cosas que son útiles tienen valor económico, que no ha de confundirse con precio: escasez es no poder utilizar más de una vez una cantidad dada de baja entro- pía. Esto es, la producción representa un déficit en términos de entropía: aumenta la entropía total en una cantidad mayor que la que se derivaría de la reorganización automática en ausencia de toda actividad productiva.
La diferencia entre la degradación del entorno natural por sí sólo y la producida por el proceso económico es que la primera es automática y sigue por sí misma, mientras que la degradación a causa de la actividad económica es selectiva y variable.
Concluye que el proceso económico es más eficiente que la reordenación automática en la producción de alta entropía, es decir, en desechos. ¿Cuál es entonces la raison d’être de semejante proceso? Según Roegen, su objetivo no puede ser la producción de desechos sino el placer de vivir. Sin reconocer este hecho en el análisis, no estaremos dentro del mundo económico ni se podrá descubrir la verdadera fuente de valor económico, que es el valor que la vida tiene para cada indivi- duo portador de vida.
No se puede aprehender el proceso económico si nos limitamos a conceptos puramente físicos, son necesarios los condicionantes de actividad intencional y el placer de vivir. La baja entropía es condición necesaria pero no suficiente para que algo tenga valor.
RenéPasset
El enfoque de este autor patente en su libro Principios de Bioeconomía (primera edición en francés de 1979), le lleva a tratar el tema de la energía junto con el de la información. Apreciando que la vida deriva parte de la energía disipada hacia la construcción y el mantenimiento de estructuras complejas, Passet considera por analogía el proceso económico como proceso de «distribución creadora». Passet subraya el creciente peso de los aspectos inmateriales en la producción de valor, ejemplificado por la expansión del mundo financiero a tasas muy superiores a las de la llamada «economía real».
Entra en discusión con Roegen que, ante su concepto de negaentropía (la fuerza que tiende a luchar contra el proceso entrópico en todo ser vivo), responde que un ser vivo puede evitar la degradación entrópica de su propia estructura pero no puede impedir el aumento de la entropía del sistema en su conjunto, compuesto de su estructura y su entorno.
Herman E. Daly
Este discípulo de Roegen ha desarrollado un concepto sobre la economía en estado estacionario, definido por la combinación del equilibrio biofísico y el crecimiento moral, cuya consecución sería a través de mantener un acervo constante de riqueza física y un acervo constante de personas, con una baja tasa de sustitución de estos elementos (tanto en términos de materia como de energía). Roegen también se enfrentó a su discípulo Herman Daly, por su doctrina de que lo contrario al creci- miento económico era el estado estacionario.
Daly ha escrito varios libros, en los que se rodea de otros profesores expertos en la materia, tratando siempre de conectar los enfoques desde el punto de vista de los recursos y desde el del valor (ver bibliografía).
Actualmente existen muchos seguidores y pensadores de economía ecológica, algunos están reunidos en la Sociedad Internacional de Economía Ecológica. En España, los más destacados son José Manuel Naredo, Joan Martínez Alier, Federico Aguilera Klink y Vicent Alcántara (ver bibliografía). 
 
5. Conclusiones
Entre otras razones, la fe en la capacidad de la tecnología para solucionar (por sustitución o reparación) los daños en el medio ambiente que provoca la actividad económica, ha retrasado en general, y en concreto del mundo académico, la preocupación por intentar evitar esos daños. Cuando en los últimos tiempos, la economía ha intentado integrar los impactos degradantes dentro de su objeto de estudio a través de los desarrollos de la economía ambiental o la economía del bienestar, se ha topado con el conflicto que se halla entre los principios de la economía convencional y el funcionamiento de la naturaleza.
La nueva racionalidad económica que surge del estudio de la actividad del ser humano y de la naturaleza, viene a ser una «Economía de Siste- mas» (José M. Naredo, en Aguilera y Alcántara) que ampliaría su objeto de estudio y desplazaría el centro de gravedad de sus preocupaciones desde el sistema de los valores mercantiles hacia los condicionantes del universo físico e institucional que lo envuelven. Esta nueva economía considera que toda la bioesfera y los recursos pueden ser a la vez escasos y, de alguna manera, útiles. La economía ecológica sitúa las decisiones en el campo de lo político, lejos de los argumentos teóricos limitados de la economía convencional o de la estricta planificación ecológica. Desde su punto de vista, el fin que debe perseguir la humanidad es el mantenimiento de la vida en un contexto de libertad, y todos los derechos y libertades, incluyendo el de la propiedad privada, tendrían que derivar hacia ese fin, en vez de obstaculizarlo, es decir, deberían estar condicionados a su consecución.
La degradación del medio ambiente y el reconocimiento de que los sistemas económicos son sistemas abiertos obligarían a definir metas macroeconómicas socialmente convenientes, para el mantenimiento de los estados dinámicos de equilibrio ecológico y económico. 

Bibliografía
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  4. DALY, Herman E. (1980): Economía, Ecología, Etica: ensayos hacia una economía en estado estacionario. Fondo de Cultura Económica. México D.F.1989.
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  10. PASSET, R. (1979): Principios de Bioeconomía. Madrid. Fundación Argentaria- Visor distribuciones. 1996.
COLABORACIONES
BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2767
DEL 28 DE ABRIL AL 4 DE MAYO DE 2003 75